Escribir para los otros o escribir para sí mismo


“No me gusta lo que escribo” me decía una lectora del blog de cine y literatura, refiriéndose a un post mío que elaboré relacionado con el proceso de creación literaria. Yo le contesté que no era importante el resultado, que el proceso de elaboración era lo principal. Si al artista no le gusta escribir, pero el resultado es muy bonito, la obra no tiene importancia, entonces el artista no es artista es un burócrata, es un técnico. A contrario sensu, si al artista le gusta el proceso creativo, pero no está conforme con la obra, sigue siendo un artista. El resultado de un trabajo artístico es vital, porque significa hacer algo bello, algo estético, algo que pueda compartir con otras personas. Sin embargo, la obra no necesariamente debe ser bella, porque la belleza es relativa. Lo que para mí es hermoso para otra persona puede ser horroroso, y al revés. Entonces, el artista sólo se siente feliz cuando es feliz creando, y eso es lo relevante. Si a las demás personas no les gusta el arte de un artista, en este caso, el de la escritura, pues no hay porqué afanarse. Si el artista, o el escritor, se siente inconforme con su obra, puede invertir sus esfuerzos en perfeccionar su arte. Sin embargo, muchas veces, el escritor se siente continuamente inconforme con su creación, ya que no ha logrado escribir lo que quería. El proceso sigue siendo lo primordial, gozar con la creación, gozar con el arte. El resultado puede ser feo estéticamente, pero el proceso fue placentero, y eso es lo que hace feliz al artista o al escritor. En nuestra sociedad los resultados son más importantes que los procesos. Somos utilitaristas, incluso, pensamos más en el resultado que en el proceso, por eso mucha gente trabaja en oficios que no les gustan, porque piensan en el resultado de su trabajo, en este caso el dinero, y no en el oficio en sí mismo. Puede ocurrir que el artista se dedique al arte por el fin del arte, por  ejemplo, cantar por dinero, o pintar por dinero, o escribir por dinero, lo que resulta extraño, sin embargo, puede ocurrir. Si el artista se dedica al arte sólo por dinero, no es artista, es un comerciante, un burócrata, pero no es una artista; eso no implica que el artista no gane dinero, ya que si es feliz creando y fuera de eso le pagan, pues, doblemente placentero es el proceso artístico. El escritor puede escribir para sí mismo, si eso le da felicidad, pero, si se siente inconforme con el anonimato, yo pienso que debe hacer todo lo posible por publicar su obra. En mi caso personal soy feliz creando, y también me gusta publicar, aunque soy indiferente relativamente a los resultados y a los aplausos, sin embargo, no todos los artistas piensan así, y es respetable. Tal vez a muchos de ellos sí les gusta la crítica positiva, o la respuesta positiva del público a su creación.        

2 comentarios:

figurante dijo...

Eres colombiano, profesional del derecho, profesor y te llamas escritor. Yo vivo en España y también escribo aunque lo llevo en clandestinidad. No está bien visto que a partir de cierta edad se sigan teniendo estas veleidades.
Te propongo un trato: si me lees, te leo.
mis blogs:http://falsaciudad.blogspot.com.es/
http://clubdelasmujeresdesquiciadas.blogspot.com.es/

María del Mar dijo...

Cuanta razón llevas en lo que dices, definitivamente lo más importante es disfrutar con lo que hacemos aunque los resultados no siempre nos satisfagan. La autocrítica hace parte fundamental del proceso de formación.

Saludos!!

http://lucescamaraaccionblg.blogspot.com/