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"2012": EL MUNDO NO SE VA A ACABAR


Generalmente trato de ser constructivo con la crítica a las películas, sin embargo, en este caso creo que este film merece una severa reprimenda, por su temática, por su falta de originalidad, y por ser una cinta vacía.
Roland Emmerich es el director de esta película, a quien le fascinan las producciones sobre tragedias y sobre el fin del mundo (recordemos "El día después de mañana" y "El día de la independencia", entre otras).
Según Emmerich el mundo estaría al borde de una tragedia natural severa, causada por el calentamiento del centro del planeta por radiaciones del sol, lo que causaría un terremoto global.
En primer lugar, creo que el tema es demasiado oportunista por aquello de las profecías mayas y todo eso, y sobretodo demasiado catastrofista ya que si bien es cierto el planeta está un poco maltratado no creo en la teoría que esboza Emmerich en esta película. En segundo lugar, la supuesta catástrofe es sólo una excusa para mostrar ciudades destruidas, megaexplosiones, mares que se desbordan, en una exhibición de efectos especiales que tratan de apabullar al espectador, pero que, por lo menos a mí, no me hicieron ni cosquillas.
Yo sé que hacer cine es difícil, pero filmar una película para infundir miedo en la gente no me parece correctamente ético, y sobre todo no me parece útil ya que según Emmerich la tragedia sucedería con o sin la voluntad del hombre.
Una película para pasar el rato, viendo grandes destrucciones y terremotos, no muy substanciosa desde el punto de vista argumentativo, ya que el centro de la película gira alrededor de un escritor fracasado que trata de salvar a su familia del supuesto colapso global, pero nada más.
Puede sonar un poco cínico, pero varios apartes de la cinta son tan absurdos que me hicieron reír. En fin, la cinta no da miedo, esboza una teoría que parece factible pero que es poco realista, y entra en el campo de los lugares comunes de las megatragedias de Hollywood.